8.2.12

ERIK DAVIS: DOMESTICANDO AL FANTASMA EN LA MÁQUINA

Por Mark Pilkington

Todavía no había terminado el siglo XX cuando Erik Davis escribió "Techgnosis", obra que se convirtió en una guía esencial para comprender ese amasijo de circuitos, cristales y espíritus ambulantes que abrieron paso al Milenio. En su libro, Davis bosquejó párrafos que anticiparon ideas luego cotidianas sobre el misticismo de la Red. Por desgracias, nunca se tradujo al español. Lo remediamos, en parte, con una entrevista que le realizó en 1999 el joven periodista inglés Mark Pilkington.


La misma semana en que tuvo lugar mi encuentro en Londres con Erik Davis, a comienzos de julio de 1999, la iglesia gnóstica Stella Maris abandonó su base en Cartagena, Colombia, y desapareció entre las montañas, aparentemente en busca de la salvación por parte de una nave extraterrestre. La entrevista se desvió de inmediato al tema OVNI.

Erik Davis: Puerta del Cielo, a pesar de no usar la palabra gnóstico, también era un grupo totalmente gnóstico. Me asombra la facilidad con la que pueden convivir lo gnóstico y la mitología metafísica con la tecnología. Los OVNIs son el objeto central del inconsciente tecnológico en el mundo moderno. Junto a la idea de que existe a nuestra disposición una tecnología trascendental procedente del cosmos que nos salvará y nos llevará a algún otro lugar, aparece también la comunicación, todo el fenómeno del channelling (“canalización”). Tomemos un texto "canalizado" bastante habitual, The Starseed Transmissions (Las transmisiones de las semillas estelares). Hay mucho cristianismo ahí, pero el mensaje central es extremadamente gnóstico -“hay que despertarse”, “la realidad es sólo un juego”, y debes despertar y encontrarte a tí mismo para descubrir qué es exactamente lo que está pasando antes de que tenga lugar esa gran transformación apocalíptica. Resulta increíble lo persistente del tema.

FORTEAN TIMES: Un fuerte tema gnóstico tiñe el mundillo OVNI, especialmente desde los ’80. Bob Lazar y John Lear se refirieron a documentos alienígenas que describen a los seres humanos como “contenedores” de almas. Muchos abducidos de John Mack también se descubrieron a sí mismos, luego de regresiones hipnóticas, como almas extraterrestres atrapadas en cuerpos humanos.

ED: Sí, también toda esa idea del “walk-in” (N. del E: personas que creen a su cuerpo ocupado por una entidad extraterrestre). Una de las razones por la que pienso que el gnosticismo es tan apropiado es porque provee una estructura religiosa y mitológica para una cierta sensación de alienación. En parte, tiene que ver con ser individuos fragmentados al comienzo del siglo XXI, con toda esta tecnología. Pero esta alienación también es muy antigua -no se trata de la estructura social, se trata de saber cual es el significado de ser una conciencia dentro de un cuerpo material. Alguna vez fuimos meros monos haciendo monerías, hasta que de pronto apareció la mente, analizando las cosas y diciendo: “Guau, no soy esto, no soy aquello”. Una vez que ese proceso comienza, convirtiéndose en una parte muy importante del desarrollo espiritual, uno toma cierta distancia con el mundo. Me interesan ambas posibilidades de desarrollo en este proceso -se puede tornar increíblemente dualista, alienante y violento, o el mundo que nos rodea se puede abrir a una forma mucho más enriquecedora.

FT: Los temas dualistas parecen teñir todo el amplio rango de fenómenos paranormales y tradiciones místicas -otra interesante vuelta de tuerca tecnológica nos la ofrece la fraternidad de los videntes remotos (RV), con su forma tecnológicamente sofisticada de viajes astrales.

ED: Sí, una cosa interesante sobre los viajes astrales es que, cuando los teósofos desarrollaron por vez primera este lenguaje particular -aunque, por supuesto, estaban reutilizando ideas y prácticas muy antiguas- vivían en una época donde se estaban sucediendo un gran número de revoluciones tecnológicas. Se abrían, por ejemplo, los nuevos horizontes de la electricidad y el electromagnetismo, y ese nuevo mundo les dio el lenguaje de la vibración, al que tan acostumbrados estamos ahora a escuchar como propio de la Nueva Era. En varios sentidos, es una respuesta o un cumplido hacia el nuevo modelo de Universo que precedió a los experimentos de James Clerk Maxwell y Michael Faraday. Antes, en el siglo XIX, las ideas eran muy materialistas, éramos sólo átomos combinándose para crear cuerpos. Pero, con el nuevo mundo eléctrico, sabemos que una gran parte del cosmos es invisible, que las ondas de vibración no son realmente materia... De pronto, en medio de la más alta cosmología materialista, aparece un vacío de saber acerca de ese mundo invisible. En la actualidad ya nos hemos acostumbrado, nuestros cuerpos son atravesados constantemente por señales de radio, y no nos preocupamos.

La noción de doble astral -otra idea muy antigua - también se reformula continuamente. Pienso que hay una relación entre esta noción y la introducción de la fotografía, y en un grado más lejano, del fonógrafo. Hemos llegado a un punto en que la tecnología puede exteriorizar esos aspectos de nosotros mismos que concebimos en nuestro interior, así que nos preguntamos ¿dónde están las fronteras de nuestro ser? Este tipo de reflejos fantasmales en fotos y grabaciones ejerció una influencia muy importante sobre muchos espiritistas. Mucha gente pensó que así es como Dios mantiene al mundo, proyectando una imagen sobre una placa fotográfica -pienso que el cuerpo astral es una manera ocultista de sacar ventaja de esta nueva ambigüedad, moviéndose dentro de este nuevo mundo de fronteras amorfas del ser y tomando el control. Entonces, parece que este tipo de imágenes/metáforas son ineludibles, y la visión remota es sólo otro ejemplo más, reflejo de las discusiones contemporáneas sobre telepresencia. ¿Estoy presente en ese robot que manipulo en el fondo del océano? No, estoy en mi sala de control y también allí. Una parte de mí está proyectada y moviéndose a través del robot. La visión remota es una respuesta perfecta a estas situaciones tecnológicas novedosas.

Con todas estas ideas, lo que siempre estoy buscando, si te mueves tácitamente en este mundo, es en qué te ayuda a ver eso que no viste antes. Si te ayuda a ver algo interesante acerca del funcionamiento de los mundos o de las mentes, entonces vale la pena andar curioseando por ahí, aún cuando pienses que probablemente al final todo sea una pérdida de tiempo. Los OVNIs tienen mucho de esto -yo busco regularmente información sobre los OVNIs porque me permite conocer cosas interesantes acerca del funcionamiento de la ciencia, del mundo y de la manera en que la gente construye sus propias realidades a este nivel.

Aquello en lo que la gente se concentra, para la mayoría no importa, así que pasan horas dentro del mundo Quake o el de la tevé- mientras no salgan a la calle y maten a alguien, no importa. Pero estudios como el de la Universidad de Princeton, midiendo los campos de la conciencia humana -por ejemplo, cuando mucha gente se concentra en determinados eventos deportivos- sugieren que puede ser importante aquello sobre lo que pensamos.

Creo que los mundos de las imágenes arquetípicas, los sueños, el plano astral, el espacio chamánico o como quieran llamarlos, esos lugares son en parte sustentados por la conciencia humana. Estamos construyendo constantemente estos mundos sobre la marcha, así que no pueden considerarse reales; están cambiando todo el tiempo y reflejando nuestra imaginación mientras nos movemos por nuestra vida ordinaria. Hay que ver la manera en que la gente imagina las cosas en este mundo nuevo, cómo la tecnología le ofrece un extraordinario poder a ciertas formas de la imaginación. Pienso que hemos perdido las herramientas para navegar por estos mundos imaginarios a la manera antigua, estamos casi renunciando a nuestro cuerpo físico, pasando más y más tiempo en este espacio etéreo, sin idea de lo que estamos haciendo. El hecho de que todo esto va a traer consecuencias reales para el mundo resulta bastante obvio.

FT: Entonces, ¿piensas que estamos luchando por mantenernos a la par de nuestros propios desarrollos tecnológicos? ¿La tecnología está superando a la conciencia humana?

ED: La conciencia es una fuerza multidimensional, y el mundo de la imaginación popular, el mundo soñado de los dioses y espíritus está siendo dominado por la cultura industrial de las imágenes y la información. La tecnología que hace posible eso está vampirizando la atención y la energía que necesita para sostenerse a sí misma en una manera que se puede considerar demoníaca. Pero pienso que hay algunas finas reservas de conocimiento y conciencia que se están expandiendo actualmente, al menos en algunos grupos, mediante tecnologías que nos muestran cómo nuestros cerebros, y por lo tanto la realidad, trabajan y se mantienen.

FT: ¿Piensa que Internet puede estar desarrollando su propia conciencia?

ED: Por supuesto, uno se tropieza con esa idea todo el tiempo entre la gente más partidaria de esta cultura de la información. Es interesante porque este es uno de esos momentos en el que cuanto más racional y tecnológico seas, más terminas pensando en este tipo de ideas extrañas, como: ¿qué es la mente después de todo? Meramente el producto de esta máquina de carne. Y mientras Internet no es todavía tan sofisticada como el cerebro humano, la idea de que la conciencia puede emerger en un sistema de procesamiento de información de la suficiente complejidad es perfectamente razonable. En verdad, es una de esas ideas inevitables en este mundo nuevo -y una muy interesante, por cierto.

Yo espero el día, y no tengo casi dudas de que llegará, en que suceda algo en el mundo, algún comportamiento, fenómeno o evento de este tipo dentro de la Internet, que nadie sea capaz de explicar. Los sentimientos y las reacciones que la gente tenga al respecto, mostrará hasta que punto estamos dispuestos a aceptar, y temer, de que exista alguna especie de mente aflorando allí dentro. Tal vez no sea nada más que el producto de nuestras mentes trabajando en común -se puede especular indefinidamente con este tema.

FT: ¿Piensa que nos dirigimos hacia cierta clase de crisis ontológica?

ED: Sí, pienso que el mundo desarrollado está condenado a la aparición de ciertas extrañas formas reaccionarias. Entusiastas schizo síntomas -una creciente forma ruin y egoísta del darwinismo, defendiendo que sólo somos genes egoístas tratando de competir en un ambiente hostil. Estas viejas ideas serán recicladas en una forma más perniciosa. Pienso que nos vamos a encontrar relacionándonos interpersonalmente con máquinas, estén o no vivas o concientes de una manera en que los científicos puedan debatir, estaremos interactuando con cosas que tendrán esas cualidades. Eso cambiará la forma en la que experimentamos la vida, y al resto de la gente.

Esto está ya sucediendo con los juguetes de los niños -Furbies, Tamagotchis, etc. Aportan un cierto temor y excitación, y una ambigüedad acerca de la idea de la vida artificial. Conforme estas cosas se vuelvan más interactivas y adquieran mayor vida, estaremos abriendo paso a ese nuevo mundo. Soy de la opinión de que nunca superamos algunas de nuestras más profundas percepciones de la infancia, por lo que no me sorprendería que si la gente crece en ese mundo se adapte con facilidad al uso de interfaces más sofisticadas, que pueden tener un propósito banal, pero con una semblanza de personalidad. Creo que vamos a encontrarnos con futuras inteligencias artificiales personificados en personajes animados, a nivel de la cultura popular. Y con ellos vendrá también el miedo -recordemos que los aun relativamente poco sofisticados Furbies causaron una ola de pánico acerca de si estaban grabando conversaciones.

Hay un elemento de animismo en la tecnología actual que seguirá incrementándose -en los científicos que exploran la vida artificial, los niños que interactúan con juguetes inteligentes, en la relación entre ecología, tecnología y el medio ambiente- devolviéndonos a la forma que vivía el hombre paleolítico, a un mundo donde la propia naturaleza tiene vida.

FT: ¿Dónde dejará esta espiritualidad, basada en la nueva tecnología, a todos aquellos que no se suban al tren?

ED: Es interesante preguntarse en qué medida estamos siendo envueltos en una cierta obsesión hipertecnológica milenarista que, en realidad, se encuentra totalmente al margen de las experiencias vitales de la mayoría de la población en la Tierra. Que esto llegue a tener una dimensión religiosa no me sorprendería; que aquellos que tienen acceso a ese nivel se sientan poseedores de una cierta comprensión gnóstica, un acceso secreto que otra gente no posee. Que eso pueda llegar a convertirse en otra dimensión de la tensión social resulta extraordinario. Y también muy peligroso.

(*) N del E: “Ghost in the machine” es una metáfora del alma, por contraposición a la idea decimonónica del hombre como una máquina sin libre albedrío. Título original: “Exercising the ghosts in the machine”. Por Mark Pilkington. Fuente: Fortean Times N° 129. Diciembre de 1999. Traducción: Alejandro Ravazzola y Luis R. González


fuente:dios.com

4.2.12

La Bomba de Tiempo Demográfica es Un Mito

por Dominic Lawson

Los pregoneros del fin del mundo se están volviendo cada vez más de moda justo cuando los expertos están llegando a la conclusión que todo ha sido un gigantesca falsa alarma.

El apetito humano por las malas noticias no conoce límites.

Esta es la razón por la cual el chisme es generalmente malicioso y el porqué, en una escala mayor, los profetas de la fatalidad siempre tienen garantizado un público crédulo. Por el contrario, las buenas noticias – aunque sean muy bien acreditadas - son generalmente arrinconadas a los márgenes de los periódicos.

Por ejemplo, The Independent, enterrado en unos pocos párrafos, tiene una historia con el título de "El crecimiento de la población no es una amenaza, dicen los ingenieros - Population growth not a threat, say engineers".

Pero por lo menos en The Independent se encontró algún espacio para cubrir la publicación de un reporte la semana pasada, escrito por la Institución de Ingenieros Mecánicos titulado Población: Un solo planeta, ¿Demasiada gente? - Population: One Planet, Too Many People? - no he podido encontrar nada al respecto en otros periódicos.

La razón para esta clara carencia de pulgadas de columna es que la institución respondió a su propia pregunta en forma negativa. No, no hayt (y nunca habrá) demasiada gente para que el planeta alimente.

Como lo señaló el autor principal del reporte, el doctor Tim Fox, su veredicto no está basado en conjeturas especulativas sobre el desarrollo de nuevos procesos agrícolas hasta ahora desconocidos:
"Podemos hacer frente al desafío de alimentar a un planeta de 9 mil millones de personas a través de la aplicación de las tecnologías existentes".
Por ejemplo, el Dr. Fox señaló, en África, no menos de la mitad de los alimentos producidos son destruidos antes que puedan llegar a su mercado local:

Con refrigeración y buenas carreteras, el mundo en desarrollo podría evitar este tipo de horrendo desperdicio.

Curiosamente, otro reporte detallado sobre la "sostenibilidad", publicado la semana pasada por los organismos nacionales franceses de investigación agrícola y desarrollo tuvieron la misma respuesta.

Los científicos franceses se fijaron el objetivo de descubrir si una población global de 9 mil millones, el máximo probable, según la ONU, podría fácilmente tener acceso a 3.000 calorías al día, incluso si las granjas tomaran medidas para reducir el uso de combustibles fósiles y se abstuvieran de talar más bosques:
su respuesta fue, que estaremos encantados de saber, que "sí".
Algunas personas no estarán tan contentas.

Hay una ruidoso cacarear de maltusianos que insisten en que una población mundial en "explosión" (como dicen ellos) va a llevar al desastre - desde Boris Johnson hasta Joanna Lumley, por no mencionar Jeremy Irons y al príncipe Carlos.

Por ejemplo, el pasado fin de semana, The Independent publicó una larga entrevista con el filántropo con sede en Bermudas, James Martin, quien ha dado a la Universidad de Oxford $125 millones para crear un instituto de previsión en su nombre.

La propia previsión del Sr. Martin es que,
"Para mediados de siglo vamos a utilizar el término 'giga-hambruna", es decir, una hambruna, donde más de mil millones de personas morirán, una catástrofe a una escala que nunca se ha conocido antes en la Tierra."
Martin suena extrañamente como Paul Ehrlich, el santo laico del movimiento neo-malthusiano.

De vuelta en la década de 1970, el libro de Ehrlich The Population Bomb (La Bomba Poblacional) se convirtió en un best-seller mundial respaldado en su pronóstico de que a finales del siglo, incluso los Estados Unidos estaría sufriendo una hambruna masiva y que la posibilidad era de un 50 por ciento de que alguien estuviera con vida en Gran Bretaña en el año 2000.

Usted podría haber pensado que los acontecimientos habrían desacreditado a Ehrlich como pronosticador, pero sigue siendo constantemente citado como una autoridad por los fanáticos del control de la población, y él mismo no está muy importunado por el hecho de que se hayan desarrollado rápidamente técnicas agrícolas, en una manera que no pudo prever.

Al preguntársele, en el año 2000 sobre su predicción de una mortandad en el Reino Unido por el hambre, respondió:
"Si te fijas bien en Inglaterra, ¿qué puedo decirte? Están teniendo todo tipo de problemas como todo el mundo."
Si su pronóstico original había sido simplemente que,
"El mundo - incluyendo a Gran Bretaña - tendrá todo tipo de problemas", dudo que hubiera encontrado un editor.
Una de las razones por la cual los fatalistas de la población fatalistas han salido a la fuerza en las últimas semanas es que, de acuerdo con la División de Población de las Naciones Unidas, este año verá al número de habitantes alcanzar la cifra de 7 millones.

O de acuerdo con una pieza imaginativa de lectura mundial de mano por The Guardian:
"A finales de este año, el 31 de octubre para ser precisos, un niño nacer en una aldea rural en el estado indio de Uttar Pradesh. Sus padres no lo saben, pero su nacimiento resultará ser un hito importante sede en Bermudas para nuestra especie ya que su llegada marcará el momento en que la población humana llegue a los 7 mil millones."
O tal vez no, pero tenemos la tendencia: careciendo únicamente de la pronosticada presencia de tres hombres sabios de Oriente, este es un Gran Momento.

Tampoco es un mal momento, ya sea para los padres (probablemente van a estar encantados de que sea un niño) o para el planeta. Mientras que los sombríos y misántropos maltusianos verán su llegada simplemente como "otra boca que alimentar", él sería más caritativamente visto como otro ser humano, cuya ingenuidad, creatividad e intelecto pudiera ser de beneficio para el mundo.

Como cuestión de hecho, los fatalistas agoreros de la población están volviéndose más de moda entre los medios de comunicación y el mundo del espectáculo justo cuando los expertos están llegando a la opinión de que todo ha sido una gigantesca falsa alarma.

Este año la revista National Geographic está haciendo de la población su tema, pero su primer largo ensayo de apertura fue notable por su falta de alarmismo.

Citaba a Hania Zlotnik, directora de la División de Población de las Naciones Unidas, diciendo:
"Todavía no entendemos por qué la fecundidad ha bajado tan rápido en tantas sociedades, tantas culturas y religiones. Es simplemente alucinante. En este momento, todo lo que quiero decir es que aún existe el problema de altas tasas de fecundidad, es sólo aproximadamente el 16 por ciento de la población mundial, sobre todo en África."
El más de moda de todos los argumentos para una especie de legislación mundial de anti-natalistas se presenta en forma de profesada preocupación por la atmósfera - demasiadas personas producen demasiada cantidad de CO2, dañando así el planeta mediante el cambio climático. Los maltusianos se han aprovechado de esto como agua para su molino, habiendo sido refutados en todos los demás argumentos.

Sin embargo, Joel Cohen, profesor del tema de poblaciones en el Instituto de la Tierra en la Universidad de Columbia, le dijo a National Geographic:
"Aquellos que dicen que todo el problema es la población están equivocados. Ni siquiera es el factor dominante."
Aparte de todo lo demás, el mundo desarrollado, que utiliza mucha más energía per cápita que en el área d la África subsahariana (la única parte del mundo con altas tasas de fecundidad), está pasando por un período de rápido declive demográfico.

Como señaló Matt Ridley, autor de El Optimista Racional (The Rational Optimist) la semana pasada, la población mundial no se encuentra "en explosión", sino que crece a una tasa del 1 por ciento anual, y el número real de personas agregadas a la cifra cada año ha ido disminuyendo durante más de 20 años.

Sin embargo, el pesimismo morboso acerca de la capacidad de la Tierra para poder apoyar a su población ha estado siempre con nosotros.

En el año 200 D.C., Tertuliano escribió:
"Somos una carga para el mundo, los recursos son apenas suficientes para nosotros."
Por supuesto, los recursos del planeta no lo son, en el sentido puramente matemático, infinito, pero tampoco lo es la población.

Este pensamiento debe ser de alguna alegría, pero me temo que, incluso si todo el mundo de la ciencia y la ingeniería acepta esta forma de optimismo racional, no va a cambiar la mente de un solo maltusiano.

Han estado equivocados durante tanto tiempo.

¿Por qué habrán de detenerse ahora?


fuente:TheIndependent

1.2.12

Revelando el mundo de ensueño que creemos que es 'real'

de David Icke



Verdades Eternas...

Cada hombre toma los límites de su propio campo visual por los límites del mundo. (Arthur Schopenhauer)
Los medios violentos darán libertad violenta. (Gandhi)
El disidente es cada ser humano en aquellos momentos de su vida cuando él renuncia momentáneamente a la manada y piensa por sí mismo. (Archibald Macleish)
Pienso que todos tenemos una pequeña voz dentro de nosotros que nos guiará... si excluimos todo el ruido y desorden de nuestras vidas y escuchamos esa voz, ella nos dirá lo correcto a hacer. (Christopher Reeve)
No vale el tiempo de un hombre inteligente el estar en la mayoría. Por definición, hay ya bastantes personas que hacen eso. (G. H. Hardy)
Cualquier tonto puede hacer las cosas más grandes, más complejas, y más violentas. Se necesita un poco de genialidad - y mucho coraje - para moverse en dirección contraria. (Albert Einstein)
Un cobarde es incapaz de mostrar amor; es el derecho del valiente. (Gandhi)
Aprecia para siempre lo que te hace único, porque tú eres realmente un bostezo si se va. (Bette Midler)

Siempre Considera el Lado Brillante de la Vida...
Algunas cosas en la vida son malas
Ellas realmente pueden volverte loco
Otras cosas sólo te hacen jurar y blasfemar.
Cuando masticas el cartílago de la vida
No te quejes, da un silbido
Y esto ayudará a que las cosas resulten mejor...

Si la vida parece muy putrefacta
Hay algo que has olvidado
Y eso es reír, sonreír, bailar y cantar.
Cuando te sientes en los vertederos
no seas un tonto zoquete
Sólo aprieta tus labios y silba - esa es la cosa...

La vida es un pedazo de mierda
Cuando la miras
La vida es una risa y la muerte una broma, es verdad.
Verás que es todo un espectáculo
Mantenlos riendo mientras vas
Sólo recuerda que la última risa está en tí.

Y siempre considera el lado brillante de la vida...
Siempre considera el lado luminoso de la vida...
Siempre considera el lado brillante de la vida.

Palabras por Eric Idle, La Vida de Brian de Monty Python



Quién mira afuera, sueña; quién mira adentro, despierta. (Carl Gustav Jung)
Los grandes espíritus siempre han encontrado oposición violenta de los mediocres. Éstos últimos no pueden entender cuando un hombre no se rinde sin pensar a prejuicios hereditarios, sino que franca y valientemente usa su inteligencia. (Albert Einstein)
Todas las verdades son fáciles de entender una vez que son descubiertas; el punto es descubrirlas. (Galileo)