30.9.13

Demonología para las masas: la comunicación digital como magia

En nuestra relación cotidiana con las herramientas de comunicación disponible puede residir un infinito caudal para practicar la magia y desdoblar la conciencia.

por Federico Erostarbe

“Los espíritus de la Goetia son
porciones del cerebro humano.”
Aleister Crowley / Introducción a
Lemegeton Clavicula Salomonis

La idea de que una persona obsesionada con algo no es víctima de posesión demoníaca es, aunque cueste creerlo, reciente. Recién a principios del siglo pasado, con el desarrollo de la psicología se sentaron las bases de una explicación mas o menos científica, la Tierra se sostiene en neurosis sobre neurosis sobre neurosis sobre neurosis sobre neurosis. Ahora conocemos la verdadera naturaleza de un súcubo: bien.
Aproximadamente cien años después, en medio de la revolución que representa internet, todas las frutas caen del árbol y concepto tras concepto se evidencia en la obviedad y la sencillez de la virtualidad. Es un error plantear que nos “conectamos” a internet, la puerta se abrió del todo: vivimos ahí, acá, es lo mismo. Y nos lavamos los dientes con ideas, desayunamos ideas y cogemos con ideas.
Nuestros amigos son ideas, nuestros deseos son ideas. Y en innumerables ocasiones, esas ideas no son nuestras. En un marco de marketing terrorista y la hiperrealidad más inmaterial, el bombardeo de memes que recibe el individuo cotidianamente puede llegar a ser intolerable y suele desdibujar a la persona detrás de las redes descerebradas y campañas de SEO patológicas. La sociedad invade diaria pero amablemente nuestras mentes en una relación que tiene poco de simbiosis.
Cómo relacionarnos entonces con las ideas, sean nuestras en mayor o menos medida? Cómo relacionarnos con esas obsesiones con las que tenemos contactos cercanos del tercer tipo? Todos hablamos con nuestras computadoras: las tratamos con el más profundo cariño cuando son nuevas y brillantes y sus teclas se mueven con el viento, les faltamos el respeto cuando no se comportan de acuerdo a lo esperado. Es una respuesta instintiva, nuestra manera de relacionarnos íntimamente con un objeto aparentemente inanimado.
Ninguna de las personas que lo hace, si se les pregunta más tarde, mantendrán que la computadora tiene una conciencia que responde a los estímulos externos, dirán una y otra vez “no estoy loco” o “no soy estúpido”, y aún así lo hacen, lo hacemos. Con las laptops, teléfonos, autos: mientras más cotidiana y profunda sea la relación, más lo haremos. Hablar con un auto o una computadora cuando hay un problema ayuda evidentemente a lidiar con un problema insólito: un artefacto electrónico se ha convertido en una extensión nuestra, es parte nuestra y no está funcionando apropiadamente. Las fronteras se ahogan y somos nosotros los que no funcionamos.
Si conocen la historia reciente de la magia, sabrán que en reiteradas ocasiones Aleister Crowley (el profeta que pedía que no le crean ni una palabra) se refirió a los demonios y espíritus como parte del inconsciente del hombre. De hecho, Crowley era un gran fan de Freud, Jung y Adler (conoció a Adler, a quien habría ayudado a tratar a algunos pacientes) y en algunas situaciones llego a firmar cartas y papeles como “psicólogo”. Claro que fue la magia del caos, a mediados de la década del 70, que explotó la “teoría psicoanalítica” de la magia. Ramsey Dukes, autor de SSOBTME y miembro de IOT, en Little Book of Deamons, exhorta al lector a dialogar con todos sus objetos y así relacionarse de una manera “mágica” con su entorno.
Que sepa que determinada obsesión esta relacionada a una neurosis, vaya uno a saber originada cuándo, o que tenga la absoluta certeza de que el motivo de la lentitud de un sistema operativo tiene más que ver con el hecho de que no apagó la laptop hace semanas, me quedé prácticamente sin espacio en el disco duro y tengo 20 programas abiertos. que con la posibilidad de que tenga inteligencia, discernimiento y voluntad. Pero nada de esto impide que elija relacionarme de determinada manera, conscientemente, otorgando inteligencia al objeto en cuestión y en un determinado contexto (bien remarcado).
En este nuevo mundo, esta América de la conciencia en la que estamos viviendo, todo es digital: el mundo es digital, el mundo es información, datos, abstracción, respiramos ideas. El nuevo mundo es inhumano (esto no es un juicio, presten atención a las palabras: simplemente no es humano) y qué mejor manera de relacionarnos con él, entonces, que humanizándolo, otorgándole vida y la capacidad de dialogar. Una serie de días malos en el trabajo, una cantidad inusitada de spam o de tweets sobre comida, el tiempo que tarda un programa en abrirse: un usuario de Reddit, un miedo inocente, una discusión en un foro, una meme, una nueva campaña de marketing, un contacto de gtalk, una idea que te pueden querer vender como sea.
Todas entidades digitales con las que podemos no saber cómo relacionarnos. Considerando cualquiera de estas entidades como demonios podemos entablar un diálogo (con nosotros mismos, si se quiere) que permita explorar posibles resultados y soluciones. Después de todo, “la comunicación solo es posible entre iguales”. La comunicación es la palabra clave del nuevo aeón, la moneda del futuro. Si nos comunicamos con una aplicación móvil que no funciona, con el miedo al fracaso (o a siquiera intentarlo), con cualquier habitante abstracto del inconsciente colectivo que es internet, estamos creando vías de diálogo inexploradas que nos pueden llevar a solucionar un problema, si es que tiene solución, y aceptarlo, dominarlo o disfrutarlo. Quizás, ojala, con un poco mas de conciencia.


fuente:pijamasurf

24.9.13

El Hombre Neanderthal y Los Illuminati

por Noel Huntley

Las autoridades detrás de la ciencia, la educación y los medios de comunicación hacen un esfuerzo sin descanso para convencernos de que el ser humano ha evolucionado desde el Neanderthal.
La ironía es que a pesar de que, de hecho, no se desarrolló de esta forma primitiva, se podría decir que los Illuminati gobernando nuestro planeta lo hicieron!
 Según el material de Los Guardianes y Vigilantes, si nos remontamos a unos 150.000 años antes de Cristo, los Anunnaki (del planeta Nibiru - nuestro doceavo planeta) crearon al hombre de Neanderthal como una raza esclava para la extracción del oro. Tenían la intención de utilizar a los humanos, pero decidieron que eran demasiado inteligentes.
Los Anunnaki descubrieron que el oro, en su forma de polvo blanco, tiene efectos positivos de recuperación en su ADN en deterioro. Incluso lo pusieron en su atmósfera. Sin embargo, en última instancia, descubrieron sus graves efectos secundarios a largo plazo en la creación de una mayor distorsión en el ADN y su conciencia. Tenga en cuenta que hoy han descubierto este polvo blanco y están convencidos de su poder regenerativo.
 El hombre Neanderthal tenía un genoma compuesto por genes Anunnaki y genes de simios, también algunas otras pocas especies de menor importancia. Los Guardianes ETs tenían un programa benevolente de investigación de hibridación para la rehabilitación de los ADN, y algunos de los extraterrestres caídos que habían desertado a su lado estaban pidiendo este programa de bio-regénesis.
Los Guardianes decidieron utilizar al hombre Neanderthal, puesto que ya poseían genes compatibles.
 Ellos, los Guardianes, mejoraron o actualizaron al hombre Neanderthal, que fue luego conocido como Lulcus, a Luhari o Cro-Magnon-1. Luego fue mejorado al E-Luhli Levi-Cro-Magnon-2 y más adelante a homo-sapiens-1, que contenía muchos genes humanos y ahora una forma del cuerpo indistinguible del de los humanos.
La bioregénesis involucraba permitir a estos extraterrestres caídos encarnar en estos organismos, combinando filamentos de ADN, y a través de la experiencia y la vida constructiva, rehabilitar sus mutados códigos genéticos, y rehabilitar su ADN. Estas almas no- humanas en cuerpos de tipo humano fueron llamados los Leviatanes Anu-Melquisedec.
Lamentablemente, los rebeldes extraterrestres invasores tomaron esta oportunidad para ampliar su programa de dominación del mundo. Se dieron cuenta de que estos organismos/ADN contenían genes compatibles y podrían ser utilizados para operar físicamente en la Tierra y controlar los asuntos del mundo de forma más directa. Como resultado, incontables Anunnaki, Draconianos, e híbridos que eran compatibles, nacieron en estos cuerpos humanos, pero con una conciencia muy diferente de los humanos con respecto a su deficiente estructura emocional, ausencia de compasión, pero grandes habilidades mentales.
 Estos leviatanes, como eran llamados, con sus linajes extendiéndose desde el período de la Atlántida hasta la actualidad, formaron los Illuminati.
Alrededor del año 10.000 AC, el número de leviatanes era considerable - superando en número a aquellos en misión para la realineación del planeta y la restauración del ADN. Los leviatanes, tanto el grupo de resistencia como el grupo de bioregénesis, fueron fácilmente dirigidos por sus titiriteros, los caídos, desde su punto de vista extraterrestre.
 Los Illuminati no necesariamente saben lo que son o que se les da información sólo en base a una "necesidad-de-conocimiento". Por otra parte al igual que existen facciones de razas ET, hay facciones correspondientes de Illuminati. Irónicamente, podríamos decir que aunque los humanos no evolucionaron de hombre Neanderthal, los Illuminati sí.
Sin embargo, el punto importante aquí es la naturaleza de las almas que entran en los cuerpos, y en el caso de los Illuminati se trataría de almas caídas ET, no-humanas.
 Muchos implantan los sistemas de redes (efectivamente y en realidad bajo tierra) están presentes en la Tierra, compuestos principalmente por los dos principales competidores, los Anunnaki y los Drakonianos. Aunque muchos Illuminati podrían pensar que el esclavizamiento de la raza humana es la agenda definitiva de los invasores, esto no es ni remotamente el caso. Los Anunnaki, a la primera oportunidad, tienen la intención de instalar plantas de energía de pulso escalar en la Tierra para hacerlas estallar y abrir los portales hacia la Tierra Interna.
Esto sería un paso importante hacia una toma de control, no sólo del sistema planetario, sino que la meta final, la asimilación completa de la matriz del tiempo (un sector del universo), lo cual han estado planeando durante cientos de millones de años
Los portales de la Tierra Interna conducen a dimensiones superiores de nuestra matriz de tiempo, e incluso si no pueden llegar muy lejos a través de estos sistemas de portales, debido a sus deficientes patrones de frecuencia, evitarían que las fuentes superiores de energía entraran a proteger los niveles más bajos, mediante la alteración y la inversión de alineaciones, lo cual les permitiría, por lo menos, acceder a las dimensiones inferiores. Para ellos se trata simplemente de alimento (energía), para detener su lenta decadencia de agujero negro.
Los alineamientos planetarios y estelares para la Ascensión y el acceso a los portales sólo se producen cada ciclo de tiempo planetario, cada 26.556 años, ocurriendo ahora hasta el período 2012 a 2017, cuando las dimensiones inferiores y superiores temporalmente se fusionen.
En la actualidad, hay muchos Illuminati Anu-Melquisedec Leviatanes bajo control invasor ET manejando los gobiernos, la ciencia, la religión y la educación.
También hay buenas personas en general que son víctimas inocentes de marcación astral (implantes) o específica, con control mental psicotrónico, y comprometidos por la infiltración de la conciencia/infiltración de ADN. Donde es posible, son explotados dogmas de control de ‘mascotas’ en los que el hombre empuja algunos dogmas religiosos o ideas obsesivas de Dios, o sistemas de creencias y motivaciones relacionadas con la ciencia y la política, etc., es decir, seres humanos engañados a jugar ‘nefastos’ papeles.
 Durante la Atlántida, las diversas facciones, motivadas por los correspondientes ETs en control alcanzaron la posesión de diferentes territorios geográficos de la Tierra e instalaron espigas que fueron incrustadas en el Sistema de rejillas de la Tierra. Estos son semillas de implantes de metales cristalinos insertados profundamente en la corteza a través de pulsos foto-sónicos. Las espigas actúan como receptores y difusores.
Esto se conoce como espigación de rejillas y es un método para crear una red de implantes para esclavizar a la sociedad. Cuando las espigas son activadas crean una gran variedad de mini-agujeros de gusano que se desplazan hacia el principal Gran agujero de gusano, Fénix, en el Triángulo de las Bermudas, así como también hacia Nibiru, el planeta Anunnaki que controla Ajenjo (Planeta X).
Tenga en cuenta que nuestro planeta está lleno de corredores electromagnéticos, sistemas de portales, una puerta estelar principal universal, y la Esfera de Amenti (Puertas Celestiales Nacaradas), que contienen 6 diferentes portales dimensionales, y la Fuerza de Amenti, un portal de conversión de frecuencia.
Desde alrededor de 10.000 A. C., los edificios gubernamentales y lugares de culto han sido construidos sobra las espigas. La sociedad ha sido cultivada por estas líneas y linajes Illuminati Leviatán controladas por ETs durante miles de años.
El Draconianos 'copiaron' el agujero de gusano de Fénix, con su agujero de gusano Halcón en la misma área, el Triángulo de las Bermudas. Con frecuencia, los Anunnaki tapan (bloquean) al Halcón, y luego los Dracos lo hacen estallar - habiendo guerras continuas. Estos agujeros de gusano formaban parte de los sistemas de interfaz de implantes de estos extraterrestres rivales, y fueron diseñados para ser combinados con otros sistemas de apoyo, tales como las espigas de la rejilla e incluso el HAARP del gobierno.
Estos grandes sistemas de implantes de redes necesitan ser impulsados por los ciclos de activaciones estelares de la Ascensión, pero necesitan un sistema continuo de vinculación con suficiente cobertura mundial, y tienen que ser activados. El Experimento Filadelfia en 1943 fue creado por los Zeta-Dracos para completar su sistema de interfaz mediante la activación del Halcón. En 1983 los Zetas, una vez más controlaron a los Illuminati para otro experimento y vincularon el Halcón a la red Necromiton.
 En 2000, la Matriz Fantasma Anunnaki, Dracos y Necromitones formaron una alianza: la UIR (Resistencia Unida contra Invasores).
Los dos agujeros de gusano fueron mezclados para incrementar la red final, creando suficiente potencia para jalar a todo el planeta a la Matriz Fantasma.
Tenga en cuenta que los "grandes" Anunnaki y Dracos provienen de la matriz separada, Wesa, (que consiste de Wesedak - Anunnaki - y Wesedrak -Draconianos - [ver también 'Eastern Festival of Wesak - Vaisakha']).
Estos "señores oscuros" crearon la increíble tecnología de la "Bestia" - véase el artículo del mapa cósmico.
El experimento de ‘mezcla’ Fénix-Halcón no funcionó, debido a la conciencia planetaria - principalmente a través de los índigos y de activaciones estelares de Ascensión - creando una masa crítica del código de 12 pulsaciones, es decir, una corriente 12-D, a la que los Guardianes se refieren como una corriente de 12-dimensiones en total consonancia con la Fuente o el Modelo o Patrón Divino.
La tecnología UIR y la conciencia no pueden funcionar en 12D - sus ADN solamente llegan hasta 10 y 11 hebras o filamentos (dimensiones), y en todo caso operan esencialmente en codificación a la inversa.
Muchos de los Anu-Melquisedek tienen que ser "despertados" a la motivación por los extraterrestres invasores antes de que ocurran los cambios espontáneos en su ADN del período de Ascensión, lo cual podría causar que se vuelvan contra los invasores. Existe una carrera contra el tiempo.
Una herramienta más poderosa de estos extraterrestres es la programación de Índigos tipo 3 - quienes son vulnerables, que hayan acordado ayudar a los Nefilim (híbridos Anunnaki-humanos) en la rehabilitación de su ADN (compartiéndolo) - para crear la raza Anunnaki ‘Magenta’; reconocible por una raya roja en el aura.
 A la red de espigas de rejilla del agujero de gusano Montauk-Fénix le llegó el tiempo de su activación en 2001.
Esto normalmente se logra por medio de pulsos sónicos escalares. Se sabe que estos pulsos subsónicos tienen una peligrosa expansión. Consecuentemente, los edificios prominentes, tales como las torres gemelas y el Pentágono que tenían sitios principales de espicas debajo de ellos era de esperarse que colapsaran.
Sin embargo, destruir los edificios era parte del gran plan y fue creada la cobertura terrorista para que sirviese al propósito de fomentar aún más el conflicto, el miedo psicológico de las masas, y otra guerra, en particular, poniendo a países unos contra otros con respecto a si se aliaban o no con la Coalición de Lucha Anti-Terrorista.
Estos pulsos escalares subsónicos se crean a través de:
combinando ondas electromagnéticas calibradas en determinados ángulos entre sí
detonando éstas con una carga eléctrica especial, creando miones (la partícula correspondiente de protones 4D y protones subyacentes)
dirigiendo el subsiguiente sub-espacio de pulsos sónicos de miones hacia el objetivo (blanco) (este rayo es la trompeta a la cual se refiere la Biblia)
arrastre sobre el objetivo y fijar su forma antes de amplificar la resonancia, convirtiendo la materia en cenizas
[Principal referencia: Voyagers II, nueva edición, por Ashayana Deane.]


fuente:BeyondDuality

18.9.13

Citas de Las enseñanzas de don Juan


El poder reside en el tipo de conocimiento que uno posee. ¿Qué sentido tiene conocer cosas inútiles? Eso no nos prepara para nuestro inevitable encuentro con lo desconocido.

Nada en este mundo es un regalo. Lo que ha de aprenderse debe aprenderse arduamente.

Un hombre va al conocimiento como va a la guerra: bien despierto, con miedo, con respeto y con absoluta confianza. Ir de cualquier otra forma al conocimiento o a la guerra es un error, y quien lo cometa puede correr el riesgo de no sobrevivir para lamentarlo.
Cuando un hombre ha cumplido estos cuatro requisitos ‑estar bien despierto, y tener miedo, respeto y absoluta confianza‑ no hay errores por los que deba rendir cuentas; en tales condiciones, sus acciones pierden la torpeza de las acciones de un necio. Si un hombre así fracasa o sufre una derrota, no habrá perdido más que una batalla, y eso no le provocará lamentaciones lastimosas.

Ocuparse demasiado de uno mismo produce una terrible fatiga. Un hombre en esa posición está ciego y sordo a todo lo demás. La fatiga misma le impide ver las maravillas que lo rodean.

Cada vez que un hombre se propone aprender tiene que esforzarse como el que más, y los limites de su aprendizaje están determinados por su propia naturaleza. Por tanto, no tiene sentido hablar del conocimiento. El miedo al conocimiento es natu­ral; todos lo experimentamos, y no podemos ha­cer nada al respecto. Pero por temible que sea el aprendizaje, es más terrible la idea de un hombre sin conocimiento.

Enfadarse con la gente significa que uno consi­dera que los actos de los demás son importantes. Es imperativo dejar de sentir de esa manera. Los actos de los hombres no pueden ser lo suficiente­mente importantes como para contrarrestar nues­tra única alternativa viable: nuestro encuentro inmutable con el infinito.

Cualquier cosa es un camino entre un millón de caminos. Por tanto, un guerrero siempre debe tener presente que un camino es sólo un camino; si siente que no debería seguirlo, no debe perma­necer en él bajo ninguna circunstancia. Su decisión de mantenerse en ese camino o de abandonarlo debe estar libre de miedo o ambición. Debe obser­var cada camino de cerca y de manera deliberada. Y hay una pregunta que un guerrero tiene que hacerse, obligatoriamente: ¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Sin embargo, un camino sin cora­zón nunca es agradable. En cambio, un camino con corazón resulta sencillo: a un guerrero no le cuesta tomarle gusto; el viaje se hace gozoso; mientras un hombre lo sigue, es uno con él.

Existe un mundo de felicidad donde no hay diferencia entre las cosas porque en él no hay nadie que pregunte por las diferencias. Pero ése no es el mundo de los hombres. Algunos hombres tienen la arrogancia de creer que viven en dos mundos, pero eso es pura arrogancia. Hay un único mundo para nosotros. Somos hombres, y debemos transitar con alegría el mundo de los hombres.

El hombre tiene cuatro enemigos naturales: el miedo, la claridad, el poder y la vejez. El miedo, la claridad y el poder pueden superarse, pero no la vejez. Su efecto puede ser pospuesto, pero nunca vencido.

COMENTARIO

La esencia de todo cuanto me dijo don Juan al principio de mi aprendizaje se halla encapsulada en la naturaleza abstracta de estas citas, seleccio­nadas del primer libro, Las enseñanzas de don Juan. En la época en que se produjeron los hechos que se describen en el libro, don Juan hablaba mucho de aliados, de plantas de poder, de Mes­calito, del humito, del viento, de los espíritus de los ríos y los montes, del espíritu del chaparral, etcétera. Cuando más adelante le recordé la importancia que había dado a aquellos elementos y le pregunté que por qué no hablaba ya de ellos, admitió sin rubor que me había soltado toda aquella palabrería pseudoindia al principio de mi aprendizaje por mi bien.
Me quedé estupefacto. Me pregunté cómo podía afirmar tal cosa que, obviamente, era falsa. Resultaba evidente que lo decía con sinceridad, y si había alguien capacitado para juzgar la veracidad de sus palabras y de sus estados de ánimo, ése era yo.
‑No te lo tomes tan en serio ‑dijo, riendo‑. Disfruté mucho contándote todas esas bobadas, y aún disfruté más porque sabía que lo hacía por tu bien.
‑¿Por mi bien, don Juan? ¿Qué aberración es ésta?
‑Sí, por tu bien. Te engañé dirigiendo tu atención sobre elementos de tu mundo que te provocaban una profunda fascinación, y tú te tragaste el anzuelo, el sedal y la plomada.
»Lo único que me hacía falta era captar toda tu atención. Pero ¿cómo podría haberlo hecho cuando tenías un espíritu tan poco disciplinado? Tú mismo me repetías una y otra vez que permanecías conmigo porque encontrabas fascinante lo que yo decía sobre el mundo. Lo que no sabías expresar era que la fascinación que sentías se debía a que apenas reconocías vagamente cada elemento del que te hablaba. Por supuesto, pensabas que aque­lla vaguedad era chamanismo, y te atrajo, lo que quiere decir que te quedaste.
‑¿Le hace eso a todos, don Juan?
‑No a todos, porque no todos vienen a mí y, sobre todo, porque no me intereso por cualquie­ra. Estuve y estoy interesado en ti, sólo en ti. Mi maestro, el nagual Julián, me engañó de un modo similar. Me engañó a causa de mi sensuali­dad y mi avaricia. Me prometió conseguirme todas las mujeres bonitas que lo rodeaban y me prometió cubrirme de oro. Me prometió una for­tuna, y caí en la trampa. Todos los chamanes de mi linaje han sido engañados de ese modo des­de tiempo inmemorial. Los chamanes de mi lina­je no son maestros o gurús. Les importa un comino enseñar su conocimiento. Quieren here­deros para su conocimiento, no gente vagamente interesada en su conocimiento por razones inte­lectuales.
Don Juan tenía razón cuando dijo que me había atrapado con su artimaña. Yo creía que ha­bía encontrado al chamán informante ideal al que todo antropólogo aspira. Fue en esta época cuan­do, bajo los auspicios de don Juan y debido a su influencia, escribí diarios y recolecté viejos mapas que mostraban los sitios de los pueblos de los indios yaqui a lo largo de los siglos, comen­zando por las crónicas de los jesuitas de finales del siglo XVIII. Registraba todos esos sitios e identificaba los cambios más sutiles, y me pre­guntaba y sopesaba por qué se trasladaban los pueblos a otros lugares y por qué se disponían de forma ligeramente distinta cada vez que se reubicaban.
Las pseudoespeculaciones sobre la razón, y las dudas razonables, me abrumaban. Recopilé miles de páginas llenas de posibilidades y notas abrevia­das, extraídas de libros y de crónicas. Era un perfecto estudiante de antropología. Don Juan me ani­maba en mi fantasía tanto como podía.
‑No hay voluntarios en el camino del guerre­ro ‑me dijo don Juan a guisa de explicación‑. Un hombre ha de ser forzado a seguir el camino del guerrero en contra de su voluntad.
‑¿Y qué hago con las miles de notas que reco­pilé a causa de sus engaños, don Juan? ‑le pre­gunté entonces.
Su respuesta me conmocionó.
‑¡Escribe un libro sobre ellas! ‑respon­dió‑. De todos modos, seguro que si empiezas a escribirlo nunca las utilizarás. Son inútiles; pero ¿quién soy yo para decírtelo? Averígualo por ti mismo. Sin embargo, no te propongas escribir un libro como lo haría un escritor. Propónte hacerlo como un guerrero, como un chamán guerrero.
‑¿Qué quiere decir con eso, don Juan?
‑No lo sé. Averígualo por ti mismo.
Tenía toda la razón. Nunca utilicé aquellas notas. En cambio, y sin que yo lo pretendiera, me encontré escribiendo acerca de la existencia de un sistema de cognición diferente y de sus inconcebi­bles posibilidades.